martes 2 de septiembre de 2008

Nuevo BLOG

A partir de ahora, todos mis blogs serán unificados en un nuevo blog, que será politemático. Gracias a todos por leer y enterarse. El nuevo blog se llama METAPRESENCIA. http://metapresencia.blogspot.com/

jueves 14 de agosto de 2008

Educar para transformar la realidad

Existe una mentalidad muy arraigada en los educadores: la educación tiene por objeto, preparar a la persona para enfrentar la vida. Esto debe ser así. No obstante, no es ése todo el alcance de esta mentalidad, de esta creencia respecto de la educación. Este "preparar", se refiere a dotar a la persona de competencias básicas para desenvolverse en la realidad, pero con una actitud relativamente pasiva respecto de ésta. No se educa para cambiar derechamente la realidad, sino que para aceptarla como algo dado e inmutable, y en ella, desenvolverse, sin ánimo de cambio. Se dice, que "se educa para el mundo del trabajo" o bien, "para las pruebas de selección universitaria", o bien también, para numerosos otros índices educativos. No existe un afán transformativo.
*
Aún los colegios cristianos son muy deficientes en este sentido. Mi experiencia personal ha sido la de un establecimiento de tipo autoritario, en la cual se educaba para la rendición de pruebas, fundamentalmente la PSU. En virtud de los resultados de estas pruebas, el colegio se valoraba a sí mismo (aunque, para ser justos, esto es una práctica usual en muchos establecimientos). Los antivalores sociales se reforzaban, y la fe era transmitida como una imposición, lo que provocaba el natural rechazo de personas como yo que se sentían con una conciencia libre y capaz de decidir por sí misma.
*
En la medida en que se refuercen los antivalores sociales imperantes, asimismo se refuerza el estado de cosas existentes, la realidad tal cual es. Pero debemos notar, por simple observación, que la realidad cambia, en la medida que cambian las personas. Por esto mismo, la realidad es, de hecho, suceptible de cambio. Y el primer paso para una educación transformativa, es enseñar que la realidad puede ser cambiada, que la realidad no es neutra y que debemos cuestionarla. Luego, hay que enseñar para que las personas desarrollen una conciencia reflexiva y crítica respecto de lo dado, en virtud del primer paso. Finalmente, y en razón de lo anterior, la realidad comenzará a cambiar porque las personas que han sido educadas en este sentido, comprenderan que ellos no son sino agentes activos y de primer orden en relación con la realidad y el desenvolvimiento individual y colectivo en ella.

viernes 4 de julio de 2008

Comunismo libertario y anarcocristianismo

Creo que no son compatibles, por las siguientes razones:
a) El comunismo libertario apunta a una lucha de clases, en circunstancias en que el cristianismo no puede distinguir entre clases ni entre grupos exclusivos ni excluyentes. De hecho, ésa fue la crítica del cristianismo al judaísmo, y fue precisamente la gran diferencia entre ambas maneras de relacionarse con Dios. Pues Dios ama a todos gratuitamente y por igual (o aún más, a aquellos que "necesitan ser salvados") y no a una clase ni a una nación en particular.
b) La "liberación", causa de la lucha comunista-libertaria, tiene que ser extensiva a todos los hombres, incluso aquellos quienes en los hechos son los opresores. El liberado tiene que ser el ser humano en la totalidad de su número, y no sólo aquellos quienes están siendo oprimidos. Porque, a su vez, los opresores son víctimas de sus propios pecados. Y en esta lucha, fruto de las "contradicciones del sistema" no puede tenerse como objetivo la muerte de esos opresores, puesto que, si el ser humano es el que está llamado a liberarse, mal podría ser causa esta misma motivación de la privación de la vida, fuente y sustento de la libertad y de su goce. No puede liberarse ni oprimirse al mismo tiempo. Porque el que quita la vida (aún cuando sea para "liberar") está oprimiendo, bajo la jerarquía de la fuerza.
c) La misma lucha de clases y estas mismas contradicciones del sistema, no son compatibles con la regla del Amor, como lo enuncia Jesucristo. Y para que no haya malentendidos: el Amor al prójimo sólo se entiende en el Amor a Dios. En consecuencia, si me amo poco, no amo, porque a Dios no se ama poco, ni Dios ama poco tampoco. El opresor es mi hermano, y por él hay que rezar (aunque en los hechos, aparezca como mi enemigo).
d) Existe una contradicción crónica en el anarco-comunismo. Si bien es cierto que el ser humano se realiza en comunidad, esto no significa que esta realización se da en un contexto colectivista. El colectivo, como estructura (para el anarco-comunismo, no jerárquica) es distinta y distiguible de la vida en comunidad, en la cual la libertad individual no se ve mermada por las disposiciones del colectivo. Puesto que en un modelo colectivista no jerárquico, uno está, más que obligado, forzado a las disposiciones del colectivo. Y la enajenación respecto del colectivo es la única manera de encontrar un respiro a la libertad individual. Si la libertad individual se ahoga en la "dictadura del dinero", también lo hace en la "dictadura del colectivo" y su razón de ser pasa a ser vana porque es igualmente opresora.
e) El colectivismo es incompatible con la naturaleza humana. El ser humano es esencialmente individual, pero asimismo esencialmente comunitario. La comunidad no es una unidad indivisible, a manera del colectivo, sino una pluralidad unida por el amor fraterno. Si el ser humano no puede entenderse sin el otro, tampoco puede entenderse sin su individualidad. Y la individualidad no es lo mismo que el individualismo.
f) Si bien el anarcocristianismo es una postura, en los hechos, más filosófica que práctica, creo que una praxis inspirada en sus principios debe respetar estas directrices fundamentales, las que están, a mi modo de ver, expresadas en los evangelios. La búsqueda de esta praxis debe ser necesaria sin lugar a dudas, pero en la medida de los principios y no contra ellos. Éste es quzás, el camino más difícil.

martes 24 de junio de 2008

Opiniones sobre la crianza

1. El estado normal de crecimiento de un niño se califica por el estado de crecimiento del resto. Todos los niños de una misma edad deberían ser criados en similares estados. Porque el niño (y en general el ser humano) se realiza con el otro, y no individualmente. Una realización individual no tiene sentido sin una realización con otros. Pero la realización con otros sí puede tener algo de sentido sin una mayor realización individual. Me parece que la felicidad no se juega en este último aspecto, como sí en el primero. 1.1 Respecto de lo anterior, la idea es que ningún niño se "salga de la norma", porque ésto produce aislamiento. Me parece que no debe fomentarse mayormente ningún tipo de personalidad fuera de norma, porque a la larga, el niño se cría de manera paralela a los otros, y no con ellos, no en sus gustos ni problemas. Eso genera aislamiento, como se dijo; pero además, puede ser fuente de profundas frustraciones e infelicidades, principalmente en lo vinculado a lo social y lo afectivo. 2. Las personalidades problemáticas pueden ser signo de salud. Pues creo que lo normal es que los niños sean problemáticos, inquietos, curiosos, atrevidos. Esto es algo positivo, porque denota un niño que probablemente no tendrá aislamientos, y no sufrirá traumas por este sentido. Una personalidad no problemática indica retraimiento, que en la medida que no sea más intenso que la media, no debería producir inconvenientes a la hora de desarrollarse el niño. Pero si este retraimiento (y su opuesto, la "excesiva inquietud", por ponerle un nombre) es muy intenso, esto producirá efectos tarde o temprano, los cuales tendrá que enfrentar el niño en una etapa posterior, y este enfrentamiento puede ser emocional y psicológicamente difícil. 2.1 Creer que los niños no deben causar problemas, deben ser disciplinados, quietos, acríticos, es un error grave. Pues en este sentido, se fomenta una docilidad que no le permitirá al niño generar su identidad, sino que tendrá que pedirla prestada de otras personas que inconcientemente pueden influirlo. Toda facilidad para influir a una persona no es algo positivo. Eso demuestra una personalidad voluble, una voluntad débil. 3. Hay que hacer hincapié en que el niño no nace de una manera definitiva, ni se hace él sólo de una manera definitiva, ni su personalidad puede cambiar de la noche a la mañana por su sola voluntad, sino que hay un proceso mancomunado entre el niño y sus padres para que éste forje su personalidad. Los elementos que influirían en la personalidad del niño serían: su predisposición natural; la crianza de los padres; el medio ajeno a la familia.

viernes 16 de mayo de 2008

Bases para una ética de la acción anarquista

Por Carlos Díaz Es justo, y además necesario (pues no queda otro remedio para los pobres) articular la fraternidad de la que brota la solidaridad. Si muchas son las dificultades objetivas y subjetivas en el movimiento hacia la solidaridad, muchas más todavía son las posibilidades de superación y los motivos para su ejercicio alegre y plausible. Veamos. 1) EGOÍSMO RACIONAL Es mejor el altruismo puro que el egoísmo racional, pero si falta aquel, al menos hay que preferir el egoísmo racional al egoísmo irracional. El egoísmo irracional alienta hacia el consumo a cualquier precio. No podemos seguir con este nivel de ecodesarrollo insostenible, porque la Tierra no dispone de tanta energía como para que cada uno de sus habitantes consuma como un norteamericano. Propuesta: Hay que apuntar hacia el egoísmo racional de la austeridad responsable, que conlleva la autolimitacion del desarrollo consumista. Se trata de asumir la filosofía estoica y no la epicúrea al respecto. Quien espera ver primero autolimitarse a su vecino no actúa racionalmente, lo racional es dar ejemplo, trasvasando hacia los que no tienen la posesión excedentaria propia. 2) DECREPITUD DEL CAPITALISMO No podemos seguir con este capitalismo, que carece de capacidad para compatibilizar su estructura militar con su desempleo, su derroche con su endeudamiento, su burocracia con su voluntad dinámica, etc. Propuesta: !El capitalismo no puede ser! Hay que cambiar de vida y de forma de pensar. No podemos permitirnos bromas, diciendo que ya que no cambiamos de vida y de pensamiento, cambiemos de aires. Los aires del capitalismo están enrarecidos y son humo irrespirable. Los aires del humanismo han de ser a la vez buenos humanamente y geográficamente, es decir, solidariamente etho-ecológicos. 3) LA FORTALEZA DE LOS RICOS, AMENAZADA No resulta nada seguro convivir en una "civilización" de personas hambrientas y desesperadas, ni cabe poner puertas al campo de la inmigración. De ahí que en un mundo inseguro, proliferen y hagan su agosto las industrias de la seguridad: blindajes, vigilantes, guardaespaldas, etc. Todo sea por mantener a distancia al pobre. Vigila que te vigila, hasta que llegue el día en que todos tengamos que vigilar a unos pocos, porque antes esos pocos nos hayan vigilado a todos y, en definitiva, en que todos "democráticamente" nos vigilemos a todos. Propuesta: !!Eso no puede ser!! No es racional. Hay que aprender a vivir de otro modo; con menos propiedades que vigilar seremos menos vigiladores, y a la par, menos vigilados. Para que no nos pase lo que al avaro, que no podía dormir por vigilar su vastísima hacienda, compartamos más. El avaro prefiere luchar contra el insomnio de mala manera antes que compartir. De este modo, su comportamiento se hace altamente irracional, a pesar de que presume de ser la medida de la racionalidad (pues cree ser mas racional porque ha atesorado mas, lo cual constituye su error de calculo mas grave y que por supuesto nunca estará dispuesto a reconocer, ya que entonces cuestionaría su propia identidad, porque el se identifica con lo que posee sin saber que eso que el dice poseer lo posee a el, es poseído). 4) EL COLOR DEL ROSTRO DEL OTRO No resulta nada bello ver sufrir a los demás. Pero si es bello abrir los brazos y partir el pan. Me decía un pastor que todo pastor sabe que le quiere decir cada oveja con la mirada, pero para eso el pastor tiene que pasar la vida cuidando a dichas ovejas, pues un mero turista no sabe leer en la mirada de una oveja. Y otra pastora paupérrima allí presente, añadido que a ella las ovejas la quieren mucho, pero las personas no. Propuesta: O descubrimos la faz del otro con entrañas de compasión, o esta civilización se acaba. 5) EXIGENCIA DE NECESIDAD VITAL Llega un momento en que hay que organizarse o morir. Y dado que la auto-organización de los pobres es cosa de los pobres mismos, no queda sino compartir la miseria, elaborar en común el luto y / o organizar cooperativamente la producción, aun contando con el riesgo de que las cooperativas triunfantes reproduzcan, a la larga, el capitalismo de origen. Propuesta: Avisados estamos. El cartero no llama dos veces. Quizá para mañana sea tarde... 6) EXIGENCIA DE CONVICCIÓN PROFUNDA No vamos a descubrir ahora el huevo de Colon si decimos que el derecho de propiedad privada al uso, que es un "derecho de gozar, usar y abusar", no es ni mas ni menos que una salvajada, pese a ser salvajada muy arraigada en el corazón de humanos con mentalidad de simios. Como nos recuerda Rousseau, mucha parte del mal que hay en el mundo entro cuando alguien cerco una propiedad y escribió con grandes caracteres sobre ella PROPIEDAD PRIVADA. Y claro, como la propiedad privada así entendida hizo tanto daño en el mundo, el comunismo fue al extremo opuesto, y no se le ocurrió más que prohibirla, y decretar el colectivismo. Pero, !ay!, los administradores del colectivo no administraron nada bien e hicieron mucho daño, siendo su error doble: prohibir la libertad individual, y pretender liberar al colectivo por medio de la dictadura. Como el colectivismo fracaso, vuelta a empezar por parte de los propietaristas, y esto no puede seguir siendo. Propuesta: Las estructuras de pecado solo se vencen creando estructuras de justicia y paz, codo a codo con el otro, en lugar de explotarlo y oprimirlo, tratándole como semejante y no como instrumento. Así las cosas nuestra propuesta consiste en "ir hacia la propiedad personal (es decir, no individualista, sino relacional), hacia la copropiedad del trabajo por encima del capital, hacia la persona como centro de todos los procesos económicos y no solo hacia la rentabilidad" (Emmanuel Mounier). En definitiva, el derecho sobre la propiedad privada es valido, pero pesa sobre el una grave hipoteca social, es decir, no nos pertenece si no lo usamos en orden al bien común. Desde esta visión, asumimos como ideal referencial ultimo el comunismo libertario en materia de economía, tan irrealizable como se quiera hoy, pero en modo alguno irracional y mucho menos imposible, dependiendo su posibilidad o viabilidad sobre todo de la voluntad activa del hombre nuevo al que estamos llamados. 7) ORGANIZAR LA PARTICIPACIÓN Apuntemos sin prisa y sin pausa hacia la autogestión, ya que ella aspira y exige articular la participación, cuanta mas participación, mejor; considérese el sentimiento y la practica dinamizadora de los individuos y de los grupos, así como asumir los fallos del prójimo y tener paciencia con el, sin ignorar que la participación no se logra de la noche a la mañana, y de ahí su elevada exigencia pedagógica, pues esa articulación: Es costosa en tiempo y energía, exige mayor desgaste de todos (pues mas sencillo resultaría que uno mandase y todos bajaran la cabeza al unísono). Conlleva la dificultad de toda rotación laboral, ya que todos y cada uno asumen los trabajos comunes peores, además de los específicos. Pero resulta necesario por motivos educativos y solidarios. Puede suponer perdida de eficiencia (mas productivo seria que cada cual hiciese siempre lo mismo para ir mas rápido) y retrasar la planificación elaborada en común, lo que la convierte en mas latosa. Requiere un cambio de actitudes y una preparación cooperativa especial. Este mundo no nos enseña para la corresponsabilidad, la cual no se escuda tras el colectivo cuando se produce un fallo individual, ni se apunta el éxito única y exclusivamente cuando dicho éxito corresponde al colectivo. Puede interferir en las vidas privadas hasta degenerar en un "hipercolectivismo" sin ningún margen para diferenciar y dar relieve a cada individualidad. Degenera frecuentemente en dos errores: o en la revancha final del capitalismo cuando se desarrolla en gran escala (pues entonces la producción termina claudicando ante el imperativo de la eficacia, y ya no se diferencia del modo de producción capitalista), o se enclaustra en un socialismo utópico de baja calidad, que renuncia a transformar el resto del mundo, al estilo de esas comunidades que de la marginalidad ñoña terminan haciendo centralidad. No bastan buenas intenciones en un mundo de seres humanos que todavía no han sido formados ni dispuestos para tan alto menester. Propuesta: Conocemos las dificultades del pasado; ahora solo nos queda asumir las del presente, sin nostalgias ni añoranzas, mirando adelante. 8) UNIR BUENA INTENCIÓN Y BUEN RESULTADO Ante una tarea tan cualitativamente distinta e inusitada, tan diferenciada e inédita, hay que ir con pies de plomo, midiendo bien las cosas, pensándolas mucho. Pues esta en juego la dignidad de los pobres, el orgullo de su sabiduría, la diferencialidad de su opción. Hay que ir a ella con un corazón nuevo, cuyo ideal es: Un tercio niño soñador y arriesgado, ingenuo; Un tercio padre bueno y perdonador, prudente; Un tercio adulto razonable y empresarial, astuto; Y el 1% restante, tal vez el mas necesario, tejido con mimbres de alegría, esperanza y gracia. La autogestión no esta hecha para lloriquear ni para limosnear, sino para trabajar cooperativa y solidariamente. Dejémonos de quejarnos por los baches de la carretera y caminemos hacia la meta. Se trata de aprender a ser generosos, que hay que serlo siempre, pero el mundo demanda de nosotros pericia. La ética de la intención no debe estar al margen de la ética del resultado. Muchas utopías bellísimas se han quemado por una mala contaduría de libros y eso es un delito de lesa humanidad. La conciencia no puede permitirse el lujo de suplir la ciencia, como tampoco la ciencia carecer de conciencia. La ética de la buena intención debe acompañarse, a ser posible, de un balance aceptable en la cuenta de resultados. Propuesta: Quien hace lo que sabe y lo que puede, no esta obligado a más. Pero cada cual se obliga a hacer lo que sabe y lo que puede, si es que quiere. Fuente: www.edicionesespiritulibertario.cl

martes 6 de mayo de 2008

Declaración por la radicalización de las movilizaciones

Valparaíso, Martes 06 de Mayo de 2008

Estimados compañeros:

Observo con bastante pena la manera en que las movilizaciones se han radicalizado, tornándose progresivamente violentas. En lo personal, me entristece ver cómo, con los métodos actuales que se están usando para llamar la atención pública, se pasa a llevar a los otros compañeros, los cuales, como yo, repudian estos métodos maquiavélicos, para los cuales cualquier medio es válido para alcanzar el fin.

El usar la violencia como método tiene dos consecuencias importantes, a saber:

- Fuerza a los compañeros que no están de acuerdo con ellos, a sufrir sus consecuencias.

- Legitima la violencia represiva del Estado.

Esto último es muy importante. No podemos quejarnos de la aberrante represión policial, que es violencia, si por un lado, la legitimamos con actos asimismo violentos.

Hay además, un germen peligroso que brota en varios de los compañeros movilizados. Se está formando una dictadura moral del colectivo, que no respecta la autonomía de las personas, ni su libertad de decidir sobre los valores a que quiere adscribir. Así, es muy frecuente escuchar críticas hacia aquellos que no se han movilizado de acuerdo a las vías que los dirigentes han propuesto. Es más, varios de los compañeros han optado por medidas de fuerza en orden a enrostrar la “deslealtad” con que muchos de los compañeros no oficialmente movilizados actúan. Eso, además de manifestar una evidente intolerancia hacia el pensamiento diferente, muestra claramente un autoritarismo moral, que no basta con el reproche verbal, sino que se extiende a “funas” que dañan la integridad moral de quienes se ven afectos a esas manifestaciones.

Asimismo, y en consonancia con lo anterior, lamento cómo la movilización se ha homogeneizado, dejando fuera otros tipos de manifestación igualmente válidas y no violentas. Los dirigentes son los responsables de esto, y la pasividad de las bases, sus cómplices.

Al terminar, quisiera decir, que las razones de las movilizaciones son muy nobles y legítimas. Sin embargo, los medios, elementos fundamentales en la consecución de estos fines, deben ser cuidados, de manera que no lesionen la integridad física y moral de quienes participan de estas reivindicaciones, ni de aquellos ajenos a éstas.

Mt. 26,52

“Entonces Jesús le dijo: Vuelve la espada a su sitio, pues quien usa la espada, perecerá por la espada”

Fernando Arancibia Collao

Estudiante de Filosofía PUCV

lunes 21 de abril de 2008

Movimientos sociales

Detrás de toda esa cantidad de movimientos sociales que pueden verse hoy (estudiantes, trabajadores, empleados públicos, etc.) y sus "ramificaciones" (estudiantes universitarios, secundarios, trabajadores portuarios, mineros, salmoneros, etc) hay detrás, primeramente, justas demandas. Existen sectores de la sociedad que son relevantes respecto del destino de los demás sectores (el sector político es notablemente relevante, el sector económico-empresarial, etc.) que no están actuando de acuerdo a principios de justicia. Será quizás por el sistema económico vigente (será quizás por otra causal) que notoriamente cada individuo, y en menor medida, cada sector, busca su propio beneficio. Es un mal endémico, que carcome la solidaridad y el comunitarismo fraternal entre las personas. Y he ahí donde arranca la siguiente reflexión. Estas demandas, planteadas por los movimientos sociales, si bien son justas, en lo particular apuntan no a una transformación macro o a un bienestar general. Mal le podría (en esta lógica) a un estudiante universitario, interesar lo que le pasa a los trabajadores salmoneros del sur, o la situación de los choferes de locomoción colectiva (a los cuales ciertas personas inmorales y poderosas quieren hacer enfrentar). A fin de cuentas, cada uno "tira para su lado", y las demandas, que pueden ser justas en principio, adolecen de un vicio inexpugnable de egoísmo. Habrá que buscar, más que todo, la causa de este mal endémico, como le llamamos, el cual probablemente se origine en el seno del sistema económico. En lo personal, me opongo (hasta ahora sólo de manera pasional) a pensar de que los seres humanos somos malos y egoístas por naturaleza. Prefiero pensar, como Rousseau, que los hombres son naturalmente buenos. Si estoy en lo correcto, podremos pensar en que algún día podrán los hombres actuar como hermanos (ver Mt. 23,8). De todas formas, más allá de toda reivindicación política, jurídica o económica, ninguno de estos caminos nos conducirá directamente a que las personas sean más buenas. Toda pugna implica fuerza, y la gente no se hace buena a la fuerza.